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Por la Goma

1 de Noviembre de 2012

Exigencias Caracquistas

La paciencia no es una virtud de los fanáticos. Pedirles tranquilidad mientras el equipo pierde y luce inconsistente es inútil. La afición es exigente y ambiciosa.

La situación de los Leones de Caracas tiene angustiados a los caraquistas. Basta con leer lo que escriben en foros y redes sociales para comprobar que el temor a que se repita el resultado de la temporada pasada, cuando los Leones fueron eliminados, se hace presente en cada derrota.

La película en la que el equipo que no hace carreras y juega mal beisbol muere al final ya la hemos visto. A veces cambian los protagonistas, a veces no.

El Caracas es el equipo que más corredores ha dejado circulando, la defensa no ha estado bien, y así no hay pitcheo que aguante. Costosos juegos que debieron ganarse se perdieron por fallas del relevo y, aunque dos o tres parezcan pocos, esa puede ser la diferencia entre estar en enero o no.

Como es natural en este negocio, los fanáticos reclaman al mánager Sweet, pero la verdad es que un equipo que anota pocas carreras tiene que hacer todo bien a la defensiva, y esa no ha sido la historia hasta ahora.

¿Estarán mejor? La incorporación de Miguel Socolovich debe mejorar el bullpen y para ayudar en la ofensiva se espera por Marwin González, Josh Kroeger y Jesús Guzmán para la semana que viene, y a mediados de mes estará jugando Franklin Gutiérrez; otra esperada incorporación es la de Guillermo Moscoso.

Los Leones están de sextos, con récord de 7 y 9 (sin incluir los resultados de anoche), pero a un juego del quinto lugar y a cuatro de la cima que ocupan las Águilas del Zulia.

Aunque es indiscutible que todos los juegos son importantes, es temprano para la desesperación. La “fiel y consecuente afición caraquista”, como la llama el narrador Fernando Arreaza, no ha dejado de apoyar al equipo, haciéndose presente en el estadio, pero igual manifiesta su preocupación.

Para colmo de males, el primer juego contra el Magallanes tuvo un protagonista adicional, el árbitro Barga, quien cantó un balk bastante confuso y, aunque no puede decirse que el encuentro se perdió por eso, afectó el resultado y empañó un partido que hasta el momento de la sentencia había sido un buen duelo de pitchers.

Por la Goma

25 de Octubre de 2012

Serie Mundial, arepas y mangú

Es una respuesta común. Todos los peloteros aseguran que cambiarían sus premios individuales por un anillo de Serie Mundial; de hecho, no pocos jugadores estelares se han retirado sin haber jugado en un clásico de otoño y lo resienten siempre.

Estar presentes es un privilegio y lograr el trofeo de Tiffany el gran sueño que comienza en la primavera, cuando todo es posible, y se cumple en octubre luego de un largo camino de 162 juegos, más los playoffs.

Los venezolanos esperábamos esta Serie desde que clasificaron los equipos de la postemporada. La participación de nueve venezolanos.

La inédita cantidad supera la marca de cuatro venezolanos. La primera vez en 2003, cuando participaron: Álex González, Ugueth Urbina, Miguel Cabrera y Juan Rivera, y luego en 2006: Magglio Ordóñez, Carlos Guillén, Omar Infante y Wilfredo Ledezma.

La de 2003 fue aquella del inolvidable jonrón de Miguel Cabrera a Roger Clemens y del cuadrangular de Álex González para decidir el cuarto juego, y la 2006 la que los Cardenales ganaron en cinco desafíos.

Esta vez es más emocionante porque los dos equipos llegaron hasta aquí con el trabajo estelar de los venezolanos protagonistas.

Detroit se presenta con el triple coronado y posible jugador más valioso de la Liga Americana, Miguel Cabrera; además de Infante, el fajador Aníbal Sánchez y el joven Avisaíl García, a quien llaman “Mini Miggy” por su parecido con “Cabrerita”.

Los Gigantes llegan con un equipo inspirado, con Marco Scutaro, más valioso de la Serie de Campeonato,
y el poder alegre de Pablo Sandoval; la excelencia defensiva y el bate oportuno de Grégor Blanco; José Mijares fijo en el bullpen y Héctor Sánchez.

Los pronósticos se inclinan a favor de los Tigres. Contar con Miguel Cabrera y Justin Verlander puede ser la diferencia en esta Serie, pero nunca hay que desestimar a un equipo que nunca se rinde como los Gigantes y que también cuenta con argumentos, obviamente, o no serían los campeones de la Liga Nacional.

Esta Serie Mundial es la que menos jugadores nacidos en Estados Unidos tiene, si solo tomamos en cuenta la cifra de 18 jugadores entre Venezuela y República Dominicana (Valverde, Peralta, Santiago, Benoit, Albuquerque, Dotel, Mota, Arias y Casilla).

Para los criollos ya es una Serie Mundial por encima del promedio y lo mejor está por venir…

Por la Goma

18 de Octubre de 2012

No es el "Señor octubre"

Lo peor para Álex Rodríguez en la banca, en el tercer juego de la Serie de Campeonato contra los Tigres, es que a casi nadie le sorprendió y menos aún molestó y, al contrario, fueron muchos los que celebraron la decisión de banquear al pelotero más caro de la historia.

A-Rod ha dado sus buenos batazos en postemporada, pero lo que parecen recordar los yanquistas, desde que llegó en 2004, son las veces que ha fallado a la hora de la chiquitica, cuando se espera que produzca de acuerdo con lo que gana.

Un aficionado elevó una pancarta “Mr. No October”. “El señor no octubre”, la antítesis de Reggie Jackson, quien decía: “Octubre, cuando ellos me pagan por jugar beisbol”.

Hace unos meses reseñamos aquel incidente por unas declaraciones de Jackson sobre Álex Rodríguez y sus números “empañados” por los esteroides, lo que motivó a la gerencia del Bronx a alejarlo del equipo. Jackson no volvió más y se disculpó por lo dicho, A-Rod dijo: “Con amigos así, ¿quién necesita enemigos?”. Y no se habló más del tema.

A-Rod en 2004 bateó .421 para ganar la Serie de División a los Mellizos, pero contra Boston, por el banderín de la Liga Americana, bateó .258. En 2005 dejó promedio de .133 contra los Angelinos. En 2006 contra Detroit promedió .071. En 2007, .267 contra los Indios de Cleveland. En 2009 bateó .455 en la Serie de División contra Minnesota y .429 contra los Angelinos; pero en la Serie Mundial contra los Filis sonó .250; sin embargo, poco importó, porque los Yanquis fueron campeones gracias al declarado más valioso, Hideki Matsui, quien dejó average de .615, y Derek Jeter .407.

En 2010 bateó .273 contra los Mellizos y .190 cuando enfrentó a Texas. Apenas pudo batear .111 contra los Tigres en 2011 y este año contra los Orioles conectó para .125 y se ponchó nueve veces y antes de que lo sentaran el martes contra Detroit había acumulado .143 de average.

Los yanquistas lo han castigado con sus abucheos y carteles para hacerle saber el descontento. Desde que sale de la cueva comienza la descarga y luego de fallar (llevaba hasta el martes de 23-6, con once ponches), la pita continúa y él vuelve cabizbajo.

Cito a Joe Torre en “Mis años con los Yanquis”: “Álex Rodríguez destacaba por la increíble disparidad entre sus habilidades y su incapacidad para utilizarlas en situaciones críticas”.

Por la Goma

11 de Octubre de 2012

Beisbol, el refugio de muchos

Es legendaria la propiedad balsámica del beisbol. Para sus aficionados, el mundo es mejor cuando comienza un juego de pelota. Hoy arranca la temporada 66 de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional y las expectativas son muchas y las ilusiones inmensas. A partir de esta noche cada juego será importante. Arrancan ocho equipos para luchar por cinco puestos en la postemporada.

Todas las nóminas lucen competitivas. Los Cardenales de Lara, Leones del Caracas y Bravos de Margarita aseguran tener los argumentos para no quedarse otra vez sin enero. La importación, como es habitual, es la incógnita a esta hora. En la mayoría de los casos presentan números interesantes, pero hay que esperar a ver qué hacen en esta liga.

Los Navegantes del Magallanes repitieron al mánager Carlos García y también la pretensión de sacudirse la mala suerte que por tantos años les ha hecho esquivo el anillo de campeones. En la campaña pasada perecía que era posible, pero no se pudo.

Caribes de Anzoátegui y Águilas del Zulia aseguran que tienen cómo trascender y los Tiburones de La Guaira, como nos tienen acostumbrados, insisten en que esta vez sí, que es el año. En la temporada anterior se toparon con los Tigres de Aragua que nuevamente como campeones son el equipo a vencer.

Lo que esperan los fanáticos, según se refleja en las redes sociales, es que, con miras a estar en buena forma para el Clásico Mundial de Beisbol de 2013, la mayor cantidad de jugadores estelares estén en juego. La verdad es un clamor, pero sin ánimos de desilusionar, las listas de fatiga extrema y otras limitaciones impuestas por los equipos de Grandes Ligas nos hacen pensar que no será como tantos desean.

Más allá del campo de juego, el deseo común es que los revendedores sean combatidos eficazmente en todas las plazas. Que la policía esté para garantizar la seguridad y no para hacerse cómplice de la mafia de la reventa. Estos personajes, difíciles de controlar en el mundo entero, se aprovechan del fanatismo y especulan abusivamente. Cada octubre se escuchan las mismas quejas, pero siempre hay quienes pagan los altos precios de los revendedores.

El beisbol es el refugio de millones de venezolanos. El beisbol nos recuerda que podemos convivir y respetarnos aunque vayamos por equipos distintos; que cuando todo pasa, cuando el juego termina, no hay enemigos y toleramos con humor las bromas del otro porque en la próxima pueden ser otros los ganadores.

¡Cuántas lecciones en nueve innings! Que nadie desaproveche la oportunidad. Los árbitros están por cantar “¡Play Ball!”.

Por la Goma

4 de Octubre de 2012

La noche de anoche

La definición de los clasificados de la Liga Americana parece haber sido escrita por Stephen King, que es de los Medias Rojas, buscando vengarse de sus rivales acérrimos y esos Orioles que el año pasado los sacaron de la postemporada.

Para los venezolanos, anoche fue el final de la lucha de Miguel Cabrera por mantener y mejorar sus números para ser el primer triple coronado en 45 años, desde que Carl Yastrzemski lo hiciera en 1967, con promedio de .326, 44 jonrones y 122 carreras impulsadas.

Hasta antes del juego de anoche, luego de dejar su promedio en .331 el martes y Mike Trout en .324, lucía casi imposible que el sensacional novato pudiera superar en promedio al de Maracay. En jonrones había cierta amenaza, pero quien la tenía más difícil era Josh Hamilton, uno por debajo de Cabrera. En carreras impulsadas no había nada qué temer.

Si anoche Miguel Cabrera concretó la hazaña, es el cuarto ganador de la triple corona de bateo con más de 200 hits. En el selecto club solo están Nap Lajoie, Ty Cobb y Lou Gehrig y de ellos solo Gehrig tiene más de 40 jonrones. Así que ganadores de triple corona con 200 o más hits y 40 o más vuelacercas, solo Gehrig y Miguel Cabrera.

¿Será el ganador del premio al Jugador Más Valioso? Esperemos que el criterio de la mayoría se incline porque Detroit clasificó y Cabrera fue clave, en sus números ofensivos, en los intangibles, lo merece, sin desestimar la sobresaliente temporada del novato Mike Trout y a la sabermetría.

La otra noticia que anoche fue de máximo interés para los venezolanos fue Omar Vizquel. Noticia desde hace 24 temporadas en las Grandes Ligas, a donde llegó como un campocorto de guante excepcional y se despide con 11 Guantes de Oro y por encima de Babe Ruth en hits conectados, en el “Top 40” de los más prolíficos despachando inatrapables.

Anoche dijo adiós como jugador activo. Se cansó de pasar tantos juegos en la banca. Hace unos meses me dijo “Voy a llegar hasta el último juego, pero me retiro”.

Hasta ayer le vimos uniformado en el campo, ahora vendrán nuevos tiempos. Quiere ser mánager, no quiere irse del beisbol, y no se irá.

Sí, anoche fue una noche de sentimientos encontrados, pero una noche de aplausos, para escuchar a Sinatra cantando “A mi manera”.

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