Por la Goma
12 de Enero de 2012

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Por la Goma

19 de Enero de 2012

Ejemplos Imperfectos

Lo ideal sería que los jugadores de beisbol se comportaran todo el tiempo como príncipes de cuentos. Digo “de cuentos” porque los de la vida real, los hemos visto, tienen defectos y cometen errores, se emborrachan o dicen cosas inapropiadas. Los seres reales somos bastante imperfectos, tanto así, que muchos esperamos que los ejemplos para nuestros hijos sean otros y entonces les exigimos que sean capaces de hacer lo que nosotros no hacemos.

Es indiscutible que las figuras públicas, les guste o no, son modelos a seguir y lo deseable sería que se comportaran siempre a la altura del compromiso que implica tener tantas miradas sobre ellos, pero la realidad es que, igual que los mortales corrientes, se equivocan y algunas veces tienen conductas reprochables que en muchos casos hasta se sobredimensionan porque se trata de figuras.

Muchos peloteros son hombres ejemplares, independientemente de su formación académica, condición social o nacionalidad, sus conductas y logros los convierten en modelos ideales. Andrés Galarraga, por nombrar uno, un muchacho que creció en un barrio y con esfuerzo, de él y su familia, llegó a ser jugador profesional y tuvo una trayectoria digna de contarse para resaltar valores y virtudes que muchos quisiéramos y deberíamos emular.  Con Andrés Galarraga podemos enumerar más y seguramente quedarnos cortos, pero cuando alguno comete un error, así sea ortográfico, comienza la satanización y no son pocos los que generalizan.

El reproche principal es recurrente: “Son ejemplos para nuestros hijos y eso los obliga a ser mejores cada día”. Todos los seres humanos deberíamos esforzarnos por ser buenas personas, ese deber no es exclusivo de los deportistas o cualquier otra figura y somos los padres, principalmente, quienes debemos ser modelos para nuestros niños, no podemos endilgar esa responsabilidad en otros, ni en el Sumo Pontífice.

Debemos explicarles a nuestros muchachos que esos jugadores que en el terreno casi se acercan a la perfección, son personas con defectos y virtudes y hablarles con honestidad de los errores que comenten y sacar de esos “ejemplos” una lección, pero no les pidamos que además de dar jonrones o lanzar strikes, sean maestros de nuestros hijos y desde donde estén y como sea, dicten cátedras de ciudadanía y hasta de literatura.

Por la Goma

12 de Enero de 2012

Altar Merecido

Si en el Salón de la Fama de Cooperstown están los mejores de su tiempo, David Concepción debería estar ahí.  Por eso la frustración cuando se supo que Barry Larkin resultó electo al “Templo de los Inmortales”. Algunos lo vieron como una ironía y comenzaron a demeritar lo hecho por Larkin en 19 campañas y que le hicieron merecedor de la mayoría de los votos de la BBWAA.

Larkin, como se ha sustentado en las reseñas sobre su elección, fue un campocorto de defensa brillante y un bate de cuidado, como prueba su average de por vida de .295. Invitado 12 veces al Juego de Estrellas, tiene un anillo de Campeón Mundial y fue el primer torpedero que consiguió el 30/30 (30 jonrones y 30 bases robadas) en la misma temporada. Ganó 3 Guantes de Oro y tuvo mejor porcentaje de fildeo que  David Concepción, quien lo supera en alcance y  estadísticas de asistencias y outs totales, además de los 5 guantes dorados y 2 Series Mundiales.

Minutos antes de conocida la selección, Concepción dijo a esta cronista: “Espero que Barry sea elegido, me alegraré mucho si es así”.  Recuerdo una tarde en Sarasota, en la primavera de 1999. Francisco Blavia, Rubén Mijares y quien suscribe, en la privilegiada compañía de Concepción, llegamos al campo de entrenamiento de los Rojos cuando Barry  Larkin cogía roletazos en su posición; al ver a David comenzó a hacer reverencias, esos gestos de subir y bajar los brazos con la cabeza gacha. Fue emocionante aquel momento que evidenció su respeto, admiración y agradecimiento.

En la conferencia de prensa después de su elección,  Larkin reconoció que aprendió mucho de Concepción y sin dudas afirmó: “Él (David) es un Salón de la Fama”.

No es fácil, menos de 3% de los grandeligas llegan a Cooperstown. Para los de mi generación,  es uno de los mejores de toda la historia. Fuimos muchos los niños “de Cincinnati” quienes crecimos deleitándonos con el beisbol que nos brindó la Gran Maquinaria Roja de Sparky Anderson. Concepción fue una de las insustituibles piezas del engranaje perfecto que se convirtió en uno de los equipos, de cualquier deporte, más recordados de todos  los tiempos.

Tal vez el ingreso de Larkin sea bueno para David en el Comité de Veteranos, desacreditar su trayectoria no es justo, merece estar ahí, esperemos que el nuestro lo acompañe en el futuro.

Por la Goma

5 de Enero de 2012

Melvin, no estaba escrito

El cuento es mejor narrado por Cookie Rojas, a la sazón coach de tercera de los Mets.

Edgardo Alfonzo había cambiado de posición y el cubano estaba en nuestro país para chequear su evolución, ahora en tercera. En el “José Bernardo Pérez” era la cita y Melvin Mora asistió aunque no fue invitado, pero se enteró de la presencia del técnico y pensó en una oportunidad.

Con Alfonzo todo estaba como se esperaba, el inesperado era el otro muchacho “que las cogió todas, se tiró de cabeza, voló por las bases, chocó la bola e hizo de todo para lucirse”. Con esas palabras nos contó Rojas, semanas después en Port St Lucie, hogar primaveral de los Mets, cómo fue que Melvin Mora logró hacerse invitar a los entrenamientos de aquel equipo que aspiraba grandes cosas.

Cuando llegó a Port St Lucie, Melvin hizo exactamente lo que le vio hacer Cookie Rojas en Valencia y lo que los aficionados de nuestro beisbol le habíamos visto hacer desde que llegó a la pelota profesional con el uniforme del Magallanes, es decir, todo lo posible para ganar el juego.

Aquella primavera, Mora había estado por encima del promedio con el bate y había mostrado una defensa brillante. Rojas nos dijo a Rubén Mijares, Francisco Blavia y a mí: “Si ese chiquito no hace el equipo, yo me quedo con él en las menores”. Lo decía con el orgullo de quien encontró una joya de gran valor. Ese día, por cierto, el juego se fue a innings extras y Melvin dejó en el terreno a los Bravos.

Sin embargo no entró en el róster de 25 y Rojas no se fue con él a las menores, pero era de esperarse que sería llamado a las Grandes Ligas apenas se abriera un chance, a las semanas fue ascendido y el resto de la historia es conocida.

Los Mets llegaron a la postemporada y Melvin fue una de las piezas del engranaje de Bobby Valentine, hasta una jugada de doble robo combinado con Roger Cedeño inventó el yaracuyano. Más tarde fue cambiado a Baltimore y allí exhibió su genialidad, un día hizo un triple play sin asistencia, jugando en segunda base y cuando llegó al dugout, Cal Ripken le confesó que “jamás había visto una jugada tan inteligente” a propósito de un “infield fly” que dejó caer, engañando al umpire, jugando pelota caribe.

Solo en un libro fascinante podría contarse su historia, que debería titularse: “Melvin, el que escribió su destino”.

Por la Goma

30 de Diciembre de 2011

Violencia inaceptable

La imagen fue grotesca, Yorvit Torrealba encaró al umpire después de poncharse tirándole y luego de ser expulsado le dio un manotazo por la careta, doblándole el cuello frente a los miles de aficionados presentes en el Universitario y a quienes siguieron el juego por televisión.

De inmediato se produjo la reacción, unos condenando la conducta de Torrealba y un grupo aplaudiendo y coreando su nombre, como si venía de dar el batazo que no dio para ganar el juego.

Varios días estuvo desatada la polémica. Los defensores del careta de los Leones insistieron e insisten en que los árbitros, especialmente en esos dos juegos contra Caribes, estuvieron erráticos e inconsistentes y aseguran que sus decisiones perjudicaron al Caracas en momentos decisivos.

Quien suscribe siempre está a favor de comprender que los fanáticos son, sobre todo, emocionales y ven el juego desde un solo lado, pero preocupa que haya quienes justifiquen episodios violentos.  Claro que los umpires se equivocan, más de lo deseable, ciertamente cuando el principal canta strike o bola a pitcheos idénticos, a veces se perjudica el pitcher, que no sabe qué lanzar y al final debe venir por el medio o el bateador no puede ser selectivo y eso cambia el juego, pero de ahí a decir que un equipo quedó eliminado por errores arbitrales, es, por decir lo menos, simple e irreal.

Bien decía Carl Hubbard, árbitro miembro del Salón de la Fama de Cooperstown: “Soy de los que se equivocan de vez en cuando, así que si la bola está cerca de la zona de strike, es mejor que le peguen”.

La LVBP decidió suspender a Torrealba por 66 juegos, unos creen que es demasiado y comparan la sanción con otras ofensas, pero la verdad es que este caso es indiscutible y si la Liga se equivocó con decisiones anteriores, eso no exculpa lo hecho por el grandeliga de Texas, quien a los minutos de producido el incidente acudió a disculparse con Rivero, consciente de las consecuencias que esto le traería.

¿Es adecuada la decisión? Deben despejarse dudas sobre su aplicación, algunos piensan que fue “blanda”, la LVBP asegura que fue justa y ejemplar. Esperemos que así sea,  la violencia debe ser derrotada en todos los terrenos de nuestra sociedad.

Por encima de todo, decía Babe Ruth: “El beisbol es el deporte más lindo del mundo y merece que le des lo mejor”.


Por la Goma

22 de Diciembre de 2011

Una discusión eterna

Es comprensible que los fanáticos que no son magallaneros o caraquistas se molesten porque los diarios dedican más titulares a los “eternos rivales” que a los equipos de sus amores. No pocos se quejan de las veces que en lugar de titular, por ejemplo “Caribes castigó”, si sus contrarios fueron los bucaneros o melenudos se destaque: “Leones están listos” o “Magallanes sufre”.  También se escucha el disgusto cuando los canales encargados de las transmisiones se ocupan de los juegos “Caracas-Magallanes” y algunos llegan a asegurar que esa rivalidad es un invento de los canales de televisión.

La verdad es que, como documentan Javier González y Carlos Figueroa en el libro que narra la historia de estas “hostilidades”, la rivalidad comenzó mucho antes de la televisión e incluso antes de que se creara la LVBP. Caraquistas y magallaneros se “detestan” oficialmente desde la prehistoria.

Según un estudio encargado por la LVBP al IVAD, casi el 90 por ciento de los venezolanos son aficionados al beisbol y más del 70 por ciento son magallaneros o caraquistas, inclinándose la balanza a favor del equipo eléctrico.

La matemática es simple, no es solo un asunto de mercadeo, los fanáticos del Caracas y el Magallanes son mayoría y por supuesto lo que pase con sus destinos es materia de titular.

Basta con revisar las asistencias cuando Caracas o Magallanes son los visitantes y por supuesto, cuando se enfrentan uno contra otro. Los propios jugadores que han vivido esos juegos aseguran que “no se parecen a ningún otro juego”, ni siquiera un Yanquis-Boston, dicen quienes han jugado para alguno de los rivales de las Grandes Ligas.

Se venden más periódicos si están ellos en las portadas, hay más audiencia si se transmite un juego donde está alguno de los dos equipos y a los negocios de los estadios les va mejor cuando hay más gente y hay más personas si juegan Caracas o Magallanes.

Sin embargo, el beisbol nada tiene qué hacer con eso, gana el equipo superior, no el que tiene más fanáticos, por eso caraquistas y magallaneros han tenido que ver los juegos de la semifinal por televisión y varias veces juntos, eliminados por malos y entonces los que juegan mejor son los indiscutibles protagonistas y no importan los niveles de audiencia o cuántos diarios se venden, sino el que haga más carreras.

Por la Goma

16 de Diciembre de 2011

Esos temibles Tiburones

Si algo es una aventura, esto es hacer pronósticos en el beisbol. La cantidad de “favoritos” que no resultan campeones no son pocos y ha sido así  siempre.  Un equipo puede mandar de punta a punta en la temporada regular y aun así quedar eliminado temprano en la postemporada. En enero todo cambia, es una cuenta nueva, todos arrancan desde cero y cualquier cosa puede pasar, una mala racha, aunque corta, puede ser letal y, al contrario, una breve seguidilla de victorias puede ser la diferencia para disputar la final.

Sin embargo, tampoco son pocos los equipos que lucen campeones desde el primer día y que felizmente logran el trofeo de campeones.  

Aunque falta mucho, pero sobre la base de ese dicho atribuido al legendario Felo Ramírez: “Nunca un equipo se ve tan mal como cuando pierde ni tan bien como cuando gana”, los argumentos que han exhibido los Tiburones de La Guaira hacen pensar en que esta vez sí  “es el año”. 

El mánager Marco Davalillo se encargó del equipo la zafra pasada, casi al final de una temporada para olvidar, y aunque no llegó a clasificar, dejó en la fiel fanaticada guairista la esperanza de que en esta campaña las cosas serían diferentes. “El año que viene sí” , no parecía ser sólo el mantra de siempre, sino algo que podía cumplirse.

Llegó el tiempo para probarlo y los Tiburones han honrado a sus optimistas seguidores y el éxito ha tenido la sólida base de una ofensiva temible, buen pitcheo y atinado manejo del bullpen. Los Tiburones son un equipo que ha lucido cohesionado, que no se rinde, capaz de venir de atrás, que hace las cosas pequeñas y también las grandes. 

Eso que llaman “química”, que para quien suscribe es tan sencillo como divertirse y ganar, siempre divierte, es perceptible no sólo en el terreno de juego, los Tiburones son equipo en el autobús, en la carretera, antes y después de que comience el juego.

El liderazgo de Davalillo es indiscutible como dirigente y la ascendencia de Oscar Salazar “El Cachi” como corea la alegre barra guairista, parecen ser claves en el éxito de estos Tiburones, que no serán “La guerrilla”, pero cómo hacen recordar a aquellos subversivos de el Universitario:  Luis Salazar, Raúl Pérez Tovar, Norman Carrasco, Juan Francisco Monasterios, Argenis Salazar, Alfredo Pedrique, Odell Jone, Oswaldo Guillén y Gustavo Polidor.

Por la Goma

8 de Diciembre de 2011

Wild pitch de LiDom

La lamentable confusión se generó en la Liga Dominicana de Beisbol Profesional al enviar una carta autorizando la participación del lanzador Ambiorix Burgos con el equipo Tigres de Aragua según lo establece el acuerdo invernal, un pelotero suspendido en cualquiera de las ligas que suscribe el documento no puede ver acción en otra liga mientras dure la suspensión, pero en este caso las autoridades de la liga quisqueyana no participaron a la Confederación del Caribe y a ninguna otra liga la situación de Burgos y eso fue un error inmenso.

La gerencia de los Tigres lo incluyó en su nómina para esta semana y la LVBP no lo objetó sobre la base de ese permiso y además Leonardo Matos Berrido, presidente de la Liga Dominicana de Beisbol Profesional, le envió una comunicación a Juan Francisco Puello Herrera, comisionado de la Confederación de Beisbol del Caribe, en la que dice que su despacho “no tiene nada que objetar” a la participación de Burgos en Venezuela.

Fueron las autoridades dominicanas las que generaron este lío, primero al no participarlo debidamente (como manda el acuerdo invernal) a todos los involucrados y luego al manifestar que el pelotero podía ver acción en la LVBP.

Si el pelotero podía jugar, la LiDom, como lo explicó el abogado Arturo Marcano en un artículo de ESPN, debía levantar primero la sanción y luego otorgar el permiso, pero eso no se hizo, así que el trámite era nulo y por eso Puello Herrera sale a enmendar el entuerto y ratifica la suspensión.

Ambiorix Burgos estuvo detenido en Estados Unidos por haber golpeado salvajemente a su novia, fue deportado a Dominicana y ahí también tuvo problemas judiciales por un arrollamiento en el que perdieron la vida dos personas y fue acusado de violencia por su esposa a quien luego, según la Policía Dominicana, trató de envenenar después de darle una paliza.

Por eso hay que celebrar, más allá del asunto del acuerdo invernal, que ese individuo no se uniforme en Venezuela, no es un buen ejemplo y nos guste o no, los peloteros son ejemplos.

Me horrorizó escuchar a un narrador en la TV  decir que  “Burgos cometió un error”, porque la violencia de género no es un error, es un delito, un crimen despreciable y minimizarlo es ignorar a las millones de mujeres que han muerto a golpes. ¿O es que no aprendimos nada del “Inca” Valero?

Por la Goma

1 de Diciembre de 2011

Se puede, sí, pero...

La pregunta es anhelante, casi una súplica. ¿El Caracas tiene chance?

Comenzando diciembre, la respuesta debería ser tajantemente sí. A estas alturas del campeonato, faltando casi un mes, nada es imposible. Si recordamos lo que fue esta temporada de los Medias Rojas y cómo terminaron eliminados después de protagonizar su propio “septiembre negro”, concluimos sin mucho análisis que nadie está seguro hasta que los asteriscos estén puestos.

Ejemplos hay montones, el año pasado apenas, luego de disfrutar el banquete del “nohitter” contra Caracas, Magallanes cayó en una barrena que los obligó a ver la semifinal por televisión. Hace tres semanas escribí que la gerencia del Caracas tenía las alarmas encendidas y comenzaba a moverse. A la crónica siguiente habían despedido al mánager y traído nueva importación, pero nada ha funcionado como se esperaba.

Billy Buckner, injustamente recordado solo por aquel rolling que se le fue entre las piernas en el sexto juego de la Serie Mundial entre Boston y Mets de Nueva York en 1986, dijo de los Cachorros, equipo en el que jugaba en 1980, cuando ligó .324: “No hay nada malo en este equipo que más pitcheo, más defensa y más ofensiva no puedan solucionar”.

Citando a Buckner está la respuesta. Tendrían los Leones que mejorar en todos los departamentos ofensivos, defensivos y de pitcheo (especialmente los abridores) para poder aspirar a la trascendencia. Está empinada la meta, sobre todo porque surge otra pregunta: ¿Y a quién van a bajar, a los Tiburones, a Caribes, a Tigres? El Magallanes ha tenido algunas dificultades, pero la distancia de 5 juegos es larga si siguen tan mal, lo mismo con Zulia (escribo esto el miércoles).

Todo puede suceder mientras no haya sentencias definitivas.  Al Caracas se le ha juntado todo, lesiones, desaciertos con la importación, inconsistencia hasta en las oficinas, pésimo rendimiento ofensivo, muchas dudas en la rotación, errores de los que se anotan y los que no, y aunque quien suscribe no cree en eso, hasta mala suerte. El martes, que no jugaron, ningún resultado fue favorable, así que los Leones perdieron hasta de descanso.

¿Hay chance? Sí como no, si pueden batear más, defender mejor y los lanzadores abridores llegan al sexto, el relevo sigue estable y alguno de los de arriba rueda… sí, sí se puede.

 

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